martes, 22 de noviembre de 2016

Buscando la verdad en un mundo falso e injusto

NIHIL EST IN HOMINE DIVINIUS RATIONE.
Anaxágoras (500 - 428 A.C.). Filósofo. Introdujo el concepto de Nous (mente o pensamiento) como algo fundamental. Estudió el cerebro, dijo que la materia estaba compuesta de partículas elementales. Explicó racionalmente los eclipses y la respiración de los peces, entre otras muchas cosas.
Fue acusado de impiedad al afirmar que el Sol era una masa de hierro candente y la Luna una simple roca que reflejaba la luz solar. Hubo de exiliarse y se dejó morir de hambre y de pena.

Sócrates (entre 470 y 469 A. C. - 399 A. C.). Un gran sabio al percatarse desde el principio de lo mucho que le faltaba y que le faltaría siempre por conocer. A los intelectuales de su tiempo y a sus alumnos les preguntaba constantemente para aprender y para que ellos pensaran por sí mismos, pudiendo así llegar a conclusiones válidas. Muchos lo odiaron porque el bueno de Sócrates, ejemplo de honradez, rectitud y modestia, ponía en evidencia su petulancia, su incultura y su inmoralidad.
Acusado de corromper a la juventud con ideas subversivas y de irreverencia a los dioses, aceptó sin defenderse la condena a muerte.
Mientras tomaba la cicuta se lamentaría por no poder continuar aprendiendo, descubriendo y enseñando.

Hipatia de Alejandría (370 [?]- 415). Eminente filósofa y matemática, maestra de muchos, consejera; un referente. Tuvo que ver horrorizada los conflictos de intolerancia religiosa dominantes en su época: expulsión de paganos y judíos, quema de libros en la biblioteca de Alejandría...
Ella misma fue asaltada por un grupo de cristianos fanáticos y conducida a rastras al Cesareo. Allí la desnudaron, la sometieron a brutal paliza, la descuartizaron y pasearon sus restos por toda la ciudad antes de ser quemados.

Galileo Galilei (1564 - 1642). Astrónomo, filósofo, matemático, físico e ingeniero. Defendió a ultranza la observación, el método científico contra el absurdo principio de autoridad. Hubo de enfrentarse a la Santa [?????????????] Inquisición por sostener algo que hoy día recita cualquier escolar principiante: que la Tierra no presenta más importancia que otros planetas y que gira en torno al Sol, estando pues muy lejos de constituir el absoluto centro que proponía la Biblia. Hubo de retractarse públicamente de la evidencia y sufrió durante años arresto domiciliario. La Iglesia pidió disculpas hace muy poco, en una ceremonia en la que el Papa ordenó a astrofísicos de la talla de Stephen Hawking que no estudiasen nada relativo al Big Bang y el origen del universo por ser esto competencia exclusiva de Dios.
Ignác Semmelweis (1818 - 1865). Médico y obstetra húngaro. Preocupado ante la inexplicable cantidad de pacientes que morían debido a las fiebres puerperales, pidió a los estudiantes de medicina que las asistían que se lavasen las manos. Muchos de ellos acudían a los partos directamente desde las salas de autopsia. Semmelweis, obviamente, no sabía nada de los agentes patógenos; no podían verse y nadie hasta entonces atribuía las infecciones a microorganismos. Él, simplemente, lo intuyó, pero sus colegas lo tildaron de loco; resultaba incómodo debido a ideas tan innovadoras que cambiaban por completo la opinión existente.
Murió víctima de la envidia. Un colega suyo, médico, lo condujo con engaños a un manicomio y cuando Semmelweis, horrorizado, comprendió que su propósito era encerrarlo allí, trató de resistirse, mas fue reducido por unos guardias que le propinaron una brutal paliza y le pusieron una camisa de fuerza. Murió poco después, con el juicio trastornado, por causa de la gangrena en una herida, secuela quizás de la agresión.
Albert Einstein (1879 - 1955). Físico. Publicó su "Teoría de la relatividad especial" en 1905, cuando sólo era un jovencito desconocido que trabajaba en una oficina de patentes. Diez años después reformuló el concepto de gravedad en la "Teoría de la relatividad general". La demostración de sus hipótesis en 1919 marcó un hito en la ciencia.
Ante el ascenso del nazismo emigró a Suiza, renunciando como protesta a la nacionalidad alemana, y más tarde se estableció en Estados Unidos.
El 2 de agosto de 1939 envió una carta al presidente Roosevelt, muy preocupado por la amenaza nuclear que podría suponer la Alemania de Hitler si se seguía investigando con isótopos radiactivos de uranio y se fabricaban bombas. Ee.UU. aprovechó la explicación de Einstein para arrojar, finalizada la contienda y al mando de Truman, sendas bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, con tremendas consecuencias. Einstein lloraría de pena, sin comprender nada y lamentando durante toda su vida el envío de aquella carta a las personas equivocadas.

¡Locura! ¡Irracionalidad! ¡Intolerancia! ¡Desprecio! ¡Ignorancia!

3 comentarios:

  1. Y lo que nos queda, desgraciadamente. La llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos puede aumentar aún más ese grado de locura, de irracionalidad, de ignorancia... parece que buscar la verdad implica el mayor de los castigos... este mundo es, como tú bien afirmas, falso e injusto... yo por eso siempre digo y siempre diré que jamás ocultaré nada de lo que pienso, que siempre iré con la verdad por delante aunque eso pueda disgustar a algunos.

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    1. !Bien hecho! VERITAS SUPER OMNIA. Eso Y una buena dosis de honradez. Tal vez no te hagas rico, ni famoso, ni político, Pero eso no importa: a: estarás bien contigo mismo.

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  2. Totalmente de acuerdo con mi reina Rocio I. Parece que ser a mayor conocimiento, mayor es la barbarie humana, así que a este paso, el fin del mundo debe estar cerca... Me puse un poco apocalíptico 💣

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